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Curioseando

Lovecraft y su influencia en el terror espacial

31 May , 2015  

Lovecraft nunca fue partidario de llevar sus obras al cine, pensaba que la pantalla no podía recrear el mismo ambiente que un libro. Sin embargo, creó un universo que influenció enormemente en el cine de terror. No solo porque se llevaran algunas de sus obras a la gran pantalla, sino porque sirvió de inspiración para otras películas que no estaban basadas en sus libros, pero que bebían directamente de su filosofía. Pero además del cine, influenció tanto en la literatura como en el cómic y los videojuegos, los cuales adoptaron ideas del Cosmicismo, una corriente literaria liderada por Lovecraft y que defiende la indiferencia cósmica. En esta filosofía no existen entidades divinas ni dioses, y el hombre es un ser insignificante en el universo. Una frase de Carl Sagan resume perfectamente esta corriente: “El Universo no está hecho a la medida del hombre, tampoco le es hostil, simplemente le es indiferente”.

La forma de Lovecraft de expresar la insignificancia del ser humano fue creando monstruos. Junto a otros autores dieron forma a un universo conocido como Los Mitos de Cthulhu, una colección literaria llenas de seres abominables venidos del espacio y que explotaba el miedo a lo desconocido. Un lugar tan grande como el universo puede albergar infinidad de cosas, y no todas tienen por qué ser buenas.  Puede que estemos solos en el universo o puede que no. Puede que existan civilizaciones superiores, o monstruos inmensos para los que nosotros no somos más que insectos. Lovecraft juega con la duda de no saber lo que hay más allá de las estrellas para explorar los miedos del ser humano.

El hombre siempre ha imaginado monstruos, mayoritariamente asociados a creencias religiosas. Durante mucho tiempo, la humanidad ha estado acostumbrada a una visión geocentrista del universo. Uno o varios dioses como creadores de la vida, un paraíso, un infierno… No existía nada más allá del trozo de tierra que los dioses nos habían prestado para vivir. Los miedos provenían de seres malignos contrapuestos a los seres divinos. Cuando la humanidad se da cuenta de que los mares no terminan en una catarata y que existen más planetas además de la Tierra, surge otro tipo de miedo. De ahí nace el Cosmicismo de Lovecraft. El hombre, que en el Renacimiento ensalzó su propia figura como centro de todo, se da cuenta de que no es más que un punto insignificante, perdido en la inmensidad y surgido a última hora en la eternidad del universo. Lovecraft, con sus monstruos, minimiza la importancia de la existencia humana. Los utiliza como metáfora para reducir al ser humano a la nada, sometiéndolo a la voluntad de criaturas omnipotentes que podrían jugar con nosotros a su antojo. Horrores cuya mera presencia nos volvería locos. En definitiva, una cura de humildad como especie, alejada de la concepción de seres protagonistas, protegidos por un dios. Para Lovecraft todo desaparecerá, y no hay remedio posible.

Los Mitos de Cthulhu renuevan un género de terror basado básicamente en fantasmas y creencias religiosas. El miedo ya no proviene de lo demoníaco o de los espíritus, si no de la inmensidad del universo y de los horrores que puede albergar. Da paso a un terror más realista. Monstruos de carne y hueso que se cuelan en la cotidianidad del ser humano. Esos nuevos monstruos ya no tienen que ser necesariamente malvados. Es posible que, simplemente sea su naturaleza. De la misma manera que nosotros comemos animales, llega el temor a depredadores de más allá de las estrellas. O de seres supremos, tan antiguos como el universo, para los que no somos más que una colonia de hormigas, de la cual podrían pasar de largo sin ningún interés o masacrar sin ningún tipo de remordimiento. Criaturas a las que podríamos considerar dioses, pero para los que la humanidad solo es parte del paisaje.

Lovecraft dejó claro con su corriente literaria, que el ser humano no jugaría en primera división del universo. Esta idea ha sido recogida posteriormente por escritores y cineastas. Películas como The Blob, la masa gelatinosa que engulle personas, está claramente inspirada en una de las criaturas de Lovecraft. Stephen king ha dicho alguna vez que le debe mucho a Lovecraft. La Cosa guarda muchas similitudes con Las Montañas de la locura e It cumple con la filosofía de Los Mitos de Chuthlu. El mismísimo Alien, que si bien no está directamente inspirado en ninguna criatura, mantiene la filosofía de Lovecraft, enseñándonos como una sola criatura extraterrestre podría poner en peligro la existencia humana. Y no por maldad, simplemente porque su naturaleza es la de sobrevivir y reproducirse. Porque para Alien, las aspiraciones del ser humano, sus acciones o sus logros, resultan indiferentes, solo somos un medio más para la reproducción de su especie.

Hay infinidad de películas influidas de alguna manera por Lovecraft. Y es que él, cién años antes de Expediente X, ya intuía que la verdad está ahí afuera.


Imagen cabecera: BenduKiwi / Wikipedia / CC BY-SA 3.0

 

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Graduado en Comunicación. Actualmente cursando Máster en Marketing Digital. Hago dibujos y escribo cosas. Antes de que me decidiese a crear esta página, todo esto que ves era campo.



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