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Curioseando

Grandes Fracasos Comerciales. Capítulo II

29 Oct , 2015  

Pues aquí volvemos con la segunda parte de Grandes Fracasos Comerciales. Un hilo de posts donde se repasan productos que no llegaron a triunfar a pesar del esfuerzo que hicieron las correspondientes empresas por introducirlos en el mercado. Como ya dije en el primer post, la inmensa mayoría de nuevos productos fracasan. No es tan fácil conseguir que la gente compre algo y hace falta bastante más que una campaña publicitaria para conseguir que un producto tenga éxito.

 

KIN ONE Y KIN TWO – MICROSOFT

En Abril de 2010, Microsoft lanzó en Estados Unidos estos dos teléfonos para competir en el mercado de la telefonía móvil. Dos años y 1000 millones de dólares invirtió la compañía en el desarrollo de unos teléfonos que solo duraron 6 semanas a la venta. Los teléfonos estaban dirigidos a la gente joven y tenían integradas las redes sociales más populares, pero Microsoft cometió un error de bulto, los Kin no permitían la descarga de aplicaciones. Eran un paso intermedio entre un móvil clásico y un smartphone. Las Apps son el mayor aliciente para adquirir un smartphone en vez de un móvil tradicional, así que los terminales se quedaron en tierra de nadie ¿Qué joven en 2010 quería comprarse un teléfono con apariencia de smartphone que no te deja descargarte Apps? Pues eso, no llegaron a salir de Estados Unidos.

 

 


PEPSI A.M. – PEPSICO

En 1989, los de Pepsi pensaron: Si la gente desayuna café ¿Por qué no puede desayunar una Pepsi? Al fin y cabo los dos tienen cafeína. Así que se dieron la razón a sí mismos y sacaron a la venta Pepsi A.M, un refresco con un extra de cafeína para empezar fuerte el día. La idea vino porque Pepsi se dio cuenta de que había un pequeño porcentaje de norteamericanos que tomaba refresco de cola para desayunar. La compañía vio un nicho de mercado sin explotar, el problema es que ese nicho no fue suficiente para mantener el producto a la venta y Pepsi no consiguió convertir a ningún bebedor de café en bebedor de refrescos matutino.

Por otra parte, el nombre del refresco y el uso con el que se anunció lo condicionaba a ser tomado por las mañanas. Es muy difícil que ese producto hubiera triunfado porque su éxito dependía de transformar los hábitos alimenticios de los consumidores, una tarea casi imposible, al menos a corto plazo. Con otro nombre y otro posicionamiento quizás hubiera tenido algo más de éxito. Al final se dejó de comercializar en 1990 por la escasez de ventas.

 


EDSEL – FORD

El Ford Edsel es considerado uno de los mayores fracasos comerciales de la industria del automovil. En los años 50, había una carrera entre las compañías norteamericanas por ver quién construía el coche más grande, cada modelo superaba en tamaño y espectacularidad al anterior. A Ford le faltaba en su linea un coche de alta gama, capaz de competir en esta carrera con los grandes coches de General Motors y poder equipararse a sus competidores. Para solucionarlo creó la división Edsel, a la que le siguió una de las mayores campañas publicitarias que se habían visto hasta el momento: carteles, cuñas publicitarias y una presentación en directo desde los estudios CBS de Hollywood con artistas como Frank Sinatra y Louis Armstrong. La presentación batió records de audiencia, pero el resultado fue totalmente contrario al esperado. Las formas del coche y el excesivo tamaño (6 metros de longitud en el modelo más grande) provocaron que el vehículo fuera objeto de muchas bromas y fuese considerado un coche demasiado excéntrico.

Tres años después, tras diversas modificaciones para ver si aumentaban las ventas y unas perdidas que superaban los 200 millones de dólares, la división Edsel fue cancelada. Hoy en día, el Edsel es considerado un coche de culto y es apreciado por coleccionistas.

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Foto: That Hartford Guy / Foter.com / CC BY-SA

 


BETAMAX – SONY

Sony fue pionera en 1979 en el mercado de los videograbadores domésticos con Betamax y tuvo el mercado en exclusiva hasta que un año después salió a la venta el VHS de JVC. Betamax y VHS tenían unas calidades similares, quizás el Betamax era ligeramente superior en cuanto a calidad de sonido e imagen mientras que las cintas de VHS tenían algo más de duración, pero en general estaban bastante igualados.

Las dos compañías comenzaron una guerra comercial por hacerse con el mercado y cada uno siguió desarrollando su sistema de manera independiente. Ambos sistemas eran incompatibles, las cintas Beta no podía utilizarse en un VHS ni viceversa, lo que significaba que uno de los dos sistemas tendría que acabar desapareciendo, porque para las distribuidoras de cine no era rentable grabar sus películas en dos sistemas practicamente similares, necesitaban un formato estándar en el que llegar al gran público. Betamax fue la que acabó claudicando, conviertiendo al VHS en el estándar doméstico durante la siguiente década. La razón vino de las licencias. Sony fue más hermético a la hora dejar que otras compañías fabricasen el Betamax, mientras que JVC se mostró mucho más flexible. Aunque perdiese el control sobre la calidad de su sistema y cediese parte del mercado, JVC dio licencia a otras compañías para fabricar el VHS, lo que permitió que se hiciese más popular y se acabase imponiendo.

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Foto: Nesster / Foter.com / CC BY

 


FRUITOPÍA – COCA COLA

A mediados de los 90 Coca Cola lanzó en España estos refrescos de frutas sin gas para competir con Radical Fruit Company de Pepsi. Pepsi, gracias a una buena campaña publicitaria en tono gamberro, había logrado asentar sus refrescos Radical, una bebida sin gas con una pequeña cantidad de zumo y con los tradicionales sabores de limón, naranja y frutas del bosque. Así que Coca Cola se animó a probar suerte con Fruitopía, también sin gas pero con un tono más sofisticado, mayor variedad y sabores más exóticos. La campaña mediática fue enorme, la prensa escrita repartió unas gafas de cartón para poder ver el anuncio en lo que ellos decían que era 3D, pero no, simplemente era un anuncio con efecto caleidoscópico, que al ponerte las gafas se veía salir alguna que otra luz de la pantalla, pero nada del otro mundo.

La bebida se llegó a vender en bares y máquinas de refrescos, e incluso se llegó a un acuerdo con McDonalds para incluirlo en su carta, pero no terminó de cuajar. Los nombres de los sabores tampoco ayudaron mucho a que se vendieran en bares. No era posible pedirle al camarero una ‘Mangozada de mandarina’ sin que te diera vergüenza, aunque solo fuera un poquito. Aunque seguramente, la causa de su fracaso está en que el paladar español es bastante tradicional en cuanto a los sabores de refrescos, es difícil vender algo que se salga de la cola, el limón o la naranja. De hecho, ni siquiera con una marca bien asentada como Fanta, Coca Cola logra tener éxito con nada que no sea naranja o limón, y mira que lo ha intentado veces con distintos sabores, pero nada.

fruitopia

Foto: Phil NelsonFlickr

Foto cabecera: Artondra Hall / Foter.com / CC BY

 

By  
Graduado en Comunicación. Actualmente cursando Máster en Marketing Digital. Hago dibujos y escribo cosas. Antes de que me decidiese a crear esta página, todo esto que ves era campo.



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